You are here

La primera mariposa… Escrito de Francisco Mateos Silva

13403853_120_mariposa_volando_de_las_manos_h022212_l
LA PRIMERA MARIPOSA.
Escrito por Francisco Mateos Silva

La primera mariposa es la historia de la primera Oruga que pensó, Quien tenga oídos que escuche y quien tenga ojos que vea.
Cuenta una leyenda, que hace mucho tiempo el mundo estaba lleno de Orugas.
Las orugas se alimentaban de las hojas de las plantas y de los árboles, impidiéndoles realizar la fotosíntesis y eso hacía imposible que las plantas se alimentasen.
Claro que para las orugas esta era su forma de vivir y no se podía cambiar, es mas ni se les pasaba por la cabeza el hacerlo.
Pero un día no se sabe cómo, ocurrió algo increíble, nació una oruga que era distinta a todas las demás.
Era una oruga pensadora y a todo lo que hacía le tenía que ver un sentido.
La oruga empezó a pensar en el comportamiento de sus compañeras y vio que era dañino aunque necesario en ese momento, así que la oruga tuvo también que comer. Aunque eso de comer haciendo daño a otras formas de vida le gustaba cada vez menos.
Pues esa oruga poseía conciencia despierta y cuando despierta la conciencia ya no puedes hacer daño sabiendo perfectamente que lo estas haciendo. Nuestra amiga empezó a buscar alternativas a esa forma de vida.
Por supuesto que a esas alturas, las demás orugas pensaban que ella estaba loca y que lo correcto era lo que ellas hacían pues a fin de cuentas, es lo que la mayoría hacia y esta forma de vida la tenían desde hace miles de años, ellas le decían “come y olvídate de todo eso, la vida es mucho más fácil, si sigues con esas ideas acabarás enfermando”
La oruga respondía “que ella ya no podía hacer una vida igual a las suyas, que algo dentro de ella, le decía que era diferente, diferente a las demás.”
Observando a las Abejas, ella descubrió que no hacían daño a nadie, vio que además de alimentarse de lo que las flores daban, les ayudaban a reproducirse. Las abejas eran un buen ejemplo para ella.
Y desde entonces dedicó todo su pensamiento y sus sentimientos a ser como ellas. Pasó el tiempo y comenzó a pensar que ella era ya como las Abejas sólo que ese altruismo que ellas demostraban, ella lo poseía también pero en su interior, encerrado muy profundo.
La oruga se comprometió a trabajar para conseguir sacar de su interior ese altruismo que estaba segura que poseía. Comenzó a meditar y llegó a un estado tan profundo de meditación que se le olvidaba comer algunas veces, pero no por eso se sentía más débil sino que era como si cuando meditaba también se alimentaba aunque fuera de otra forma. El tiempo pasó y lejos de debilitarse su deseo se fortaleció más aun, de su interior comenzó a manar un líquido puro que al contacto con el aire se endurecía.
Aunque seguía siendo elástico, ese hilo comenzó a dar vueltas alrededor de ella como vueltas le daba ella a su gran ideal… Ser semejante a las Abejas.
Llegó el día en que la Oruga estaba totalmente dentro de una especie de huevo hecho de capas y capas de seda.
Para sus compañeras la Oruga se había quitado la vida. “ Esa forma de vivir tan distinta a echo que muera” decían.
Pero al cabo de un tiempo, algo empezó a moverse dentro de ese huevo, comenzó a romperse y cuando se abrió del todo salió de él algo nuevo y maravilloso, era algo que nunca se había visto en el mundo. Su cuerpo era como el de una Oruga más o menos, pero tenía unas enormes alas de los colores del arcoíris y podía volar muy alto como las Abejas.
Desde ese momento su forma de vivir, fue muy parecida a la de las Abejas.
La Mariposa habló con las Orugas y les dijo “Yo soy aquella Oruga que era vuestra compañera” no he muerto, me he transformado” y aunque tuvo que dar muchas pruebas de ello al final las convenció.
Cuenta esta leyenda que desde aquel día, muchas Orugas han seguido sus pasos aunque nunca ha habido ni habrá otra mariposa igual.

Dedicado a todas las ORUGAS PENSADORAS….
Futuras Mariposas de éste hermoso planeta azul.
De parte de una hermana Oruga pensadora

Comentarios

Related posts