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Historias de Familia… Botica San Antonio.

BOTICA SAN ANTONIO

Historias de familia… BOTICA SAN ANTONIO

Botica San Antonio Fundada en 1913 por el Dr. Macedonio Ayala .
Ubicada en Guerrero y Ruperto Martínez, en el centro mismo de la Cd. de Monterrey, Nuevo León en México.

El historiador Jorge Pedraza Salinas señala sin reparo que el Mercado Juárez fue el impulsor del corazón del primer cuadro de la ciudad.

Después del Mercado Juárez se detonó económicamente la zona, pues abrieron sus puertas la chocolatería La Popular, la panadería La Superior, la botica San Antonio y el restaurante Galván, todo esto situado en el barrio residencial de la zona.

Los Drs. Antonio Ayala y Salvador Ayala estaban a cargo y consultaban.
La consulta era por el lado de Guerrero, la tercera puerta, la botica tenia esas tres puertas de la esquina.
Los Drs. eran muy famosos y solicitados pues eran muy certeros en sus diagnósticos.

Yo recuerdo lo impecable que estaba todo, reluciente y olía a “limpio”.
Allí me pasé mi niñez, aun tengo el aroma de esa botica en mi memoria.
Pienso que era parte de tantos preparados que molían en los morteros siguiendo las indicaciones de las recetas.

El medicamento era todo en “polvitos” envueltos en “papelitos” así les decían a las medicinas ,que se disolvían en jugo y así se ingerían, ughh tenían sabor amargo, pero eran milagrosos.
Ese era el aroma de la Botica, que persiste en mi memoria olfativa hasta el día de hoy.

En este histórico lugar, trabajó mi padre Heraclio Garza Garza, desde 1950 mas o menos, hasta que la cerraron, no recuerdo esa fecha pero a mi papá le dieron su jubilación.
Mi padre era muy trabajador, hacia de todo en ese lugar y entregó casi 40 años de su vida a su labor. De El aprendí: Constancia, persistencia, honestidad, fidelidad, lealtad, y entrega total al trabajo y sus jefes, pero sobre todo amor sin límite a su cotidiano hacer.
Nunca escuché que se quejara.

Recuerdo que los Drs. Antonio y Salvador Ayala y la Dra, Elva Ayala le tenían mucha confianza a mi papá y aparte le encargaban que hiciera pagos y servicios personales y familiares, seguido “decía voy a casa de la Dra. me necesita”.

En casa tengo unos candiles de cristal opaco, un jarrón de cristal azul con líneas color oro, regalos de bodas que ellos hicieron a mis papas y parte de un juego de té de cristal rosa un regalo para mi cuando era niñita. Los guardo con mucho amor, como parte de esa historia de trabajo.

Y les digo algo? Tengo vasos con el logotipo de la Botica y algunas etiquetas de las cajitas de los papelitos de medicina, aun huelen a Botica San Antonio.

Cuanta historia!!
Gracias a Dios por tan hermosos recuerdos que llegan a mi al observar esta antiquísima foto.

Autor de este escrito…. Guille Garza Cruz.

 

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