You are here

Ya soltamos… Ya saltamos… Ahora vamos a soñar!!

para saltar hay que soltar
Ya soltamos… Ya saltamos… Ahora vamos a soñar!!
Para gozar la vida “en estado puro” es importante el atreverse a soñar, dejando atrás miedos y temores.

Partiendo, en primer lugar, de nuestro autoconocimiento, aprendiendo a compartir lo que somos; pues así, al ir compartiendo vivencias,  es como llegamos a realizarnos más plenamente como personas.

Y echándole valor al porvenir, arrostrando la aventura de vivir. No se trata de “vegetar”, sino de vivir. No estar en el mundo dejándonos llevar por esas “circunstancias”  que, tantas veces, no han sido elegidas por nosotros (ataduras, dependencias o creencias, acaso también excusas), pero que marcan el rumbo de nuestra existencia.
Desde la infancia, al “educarnos” nos fueron enseñando y haciendo creer muchas cosas que ahora, tal vez, nos estorban…; como que es siempre mejor lo conocido, o que soñar con lo difícil es una necedad.

Y todo eso nos ha hecho, muchas, demasiadas veces, quedarnos donde estamos… cargando con ciertas “ataduras” que nos impiden avanzar. Las podemos llamar “compromisos”, “limitaciones”, “problemas”, etc. Pero no dejan de ser “excusas” que nos ponemos, por miedo a no saber lograr lo que soñamos.

Para ser libres, hemos de romper con nuestra “zona de confort”: el círculo de nuestra vida en la que encontramos una serie de “seguridades” que nos hacen encontrarnos bien, con una cierta “estabilidad” (cómoda). Es esa realidad en la que nos encontramos y que, aunque no nos satisface, pero es la que ya conocemos y no queremos arriesgarnos a perder “eso” con lo que contamos.

Para conseguir mejorar, alcanzar Metas, ¡es importante (hasta imprescindible) soñar! Soñar con aquello que deseamos y queremos. Poniendo fechas de realización y trabajando duro por el logro de esos nuestros sueños.
Partiendo siempre de la realidad personal: desde quienes somos. Contando con todos esos que son nuestros propios recursos (nuestras aptitudes, capacidades, conocimientos, experiencias).
Poniendo confianza en los objetivos que nos marcamos. Creérnoslo es muy importante.
Trabajar por lograrlo, con constancia, siendo perseverantes.
Teniendo, siempre, una actitud positiva, esperanzada.
Y también arriesgarnos, hasta intrépidamente. Con miedo no se llega a (casi) ninguna parte.
Lo cual significa, lógicamente, muchas veces, tener que abandonar ese entorno en el que estamos y dominamos; que puede ser que nos aburra, pero que nos resulta cómodo (lleno de rutinas y pocos sobresaltos). Salir de esa “zona de confort”, ciertamente, es arriesgar mucho; abriéndonos a aprender, a experimentar cosas nuevas… Pero también a entrar en una zona de no experiencia, de total novedad, de no saber…; lo cual, frecuentemente, es ir teniendo que superar nuevos miedos ante eso aún desconocido.  

Claro que para quienes tienen el valor de mirar cara a cara al porvenir, con coraje y gallardía, es toda una experiencia grata de trabajar en nuevas oportunidades, de entrar en un nuevo espacio donde pueden ocurrir cosas maravillosas…
¿Qué le pedimos a la vida?
 
No nos quedemos en “lo vamos a intentar”.
Se trata de creer que ¡lo vamos a conseguir!

Llegar a la meta no es vencer, lo importante es el camino y en el caer, levantarse, insistir y aprender.

Comentarios

Related posts